domingo, enero 23, 2005

Idea para primer blog

¡Y los blog se pusieron de moda! ¿A quién se le habrá ocurrido crear una página en la que los usuarios pudieran entrar y dejar textos que plasmaran primero, su estado de ánimo y segundo, su habilidad de estructurar ideas escritas? Lo que hasta finales del S. XX e inicios del XXI no sólo era una actividad íntima sino de soledad, se ha vuelto en un acto de exhibición. Lo que antes se plasmara en diarios cuyas pastas eran cerradas por candados y los libros ocultos, ahora se ha vuelto un URL al que todos pueden accesar e, incluso, dejar comentarios.

La verdad es que no soy fan de leer los dichosos blogs, más bien, me dan flojera; no soy muy asiduo a sentarme a leer frente al monitor... ni siquiera mis propios cuentos y guiones los cuales corrijo sobre papel antes del procesador de textos.

No solamente esto es una prueba más de lo impersonal que el humano se ha vuelto, sino de lo solo que se encuentra al tener la necesidad de compartir lo que hay en su alma con cientos de personas sin nombre ni rostro, sólo con una PC con conexión a internet.

Pero como toda moda, ésta terminara muriendo ya que, los que abrieron su cuenta por moda, acabarán por aburrirse... como yo, si no aprendo a controlar la situación.

Y es que no creo que si este espacio no me sirviera para otra cosa que no sea el fomentar mi creatividad como so called escritor, me sirva de espacio de deshaogo. Es decir, si no pierdo de vista mis objetivos para con esta página, con suerte no se leerá una sola referencia a Masha si no es en un cuento o en algo que, más que mostrar mis sentimientos, logre mostrar mi (poca o nula) creatividad.

Y se me ocurre algo así como la maravilloso que logró Woody Allen con «Sin Plumas» donde, haciendo uso de su gran talento como escritor de comedia, logra expresar sus sentimientos, sueños y temores con un explícito punto de vista.

¿Y por qué no? Si me vuelvo parte de la cultura popular y underground, quizá logre más fácilmente que me publique una editorial cuando no es ese mi objetivo. Finalmente, si necesito desahogarme de mis mujeres, mis papás u otra clase de masturbaciones mentales, sólo hace falta un poco de tinta, un artefacto despachador de ésta (sea pluma, bolígrafo o cinta de nylon) y papel. Tengo la firme convicción de conservar cada uno de esos textos y serán heredados a mi biógrafo para que llene huecos en mi historia, encuentra mis contradicciones conscientes y entienda los simbolismos de mi obra.

Quizá haya empezado a cavar una mina de oro. Sólo espero no abandonarla antes de saberlo y que mi codicia no la haga derrumbarse conmigo adentro.

1 comentario:

La Hija de MTV dijo...

Gracias! No sé si sea sesión gratuita con el psicólogo o moda, pero siempre le atinas al clavo. :)