viernes, septiembre 13, 2013

Fatum

Los Dioses no sólo viven en el Cielo sino que, cuando bajan a la Tierra, lo pueden bajar con ellos.

¿Cómo le haces entender a ese ser mágico, inocente y, debido a no ser un humano, carente de los matices de las emociones humanas, que él sencillamente no se iba a quedar con ella?

Peor aún, ¿cómo le dices a un hada que el humano no se quedará con ella porque, básicamente, ella es un hada y él un humano?

Al mismo tiempo, habrá que saber cómo hacerle para que no crea que ha sido inútil el sacrificio que ella hace al abandonar su bosque, única cosa que conoce en pos de estar con el humano. Habrá que ingeniarse un modo de decirle la verdad sin hacerle creer que es una idiota por haber hecho lo que hizo.

Y es que, ¿en qué universo posible un hada estaría dispuesta a renunciar a su mundo? Y no sólo ello sino, ¿cómo entiendes que está dispuesta en convertirse en lo que no es? No sólo en lo que no es: ¡en lo que -simple y sencillamente- no puede ser?

El hada, que dominaba su bosque como se domina aquel lugar que es el único en el que has estado en tu vida, en el que revoloteaba entre los árboles y su tamaño y peso le permitía ser mecida por las hebras largas de la hierba, se obligó a cambiar su tamaño a uno que no sólo no era natural para ella sino que, además, ya no le dejaba moverse con la misma facilidad entre las ramas y que aplastaba la hierba. Tomó el tamaño del humano que la había fascinado, uno que hería a los insectos que otrora eran compañeros de juego. Era del tamaño del humano y podía verlo a los ojos y tomar su mano y sentir esa piel velluda que lo emparentaba con los animales que ella había vigilado en noches tormentosas.

Pero estaba aquello a terminar en un rotundo fracaso pues no había manera de que ella pudiese entender del todo al humano, con su gran rango de -erráticas- emociones. Y no es que el hada sólo tuviera una o dos; pero es que carece de la gama infinita del hombre. ¡Y que bueno! Que por eso son seres mágicos. ¿Qué pensabas? ¿Que porque poseen alas y son del tamaño de un palmo? Que pensamiento tan elemental.

El hada estudió a su hombre. Pensó que siendo aún más como él se acercaría a un entendimiento más holístico del ser que le fascinaba de tal manera que quería ser uno. Así pues, cubrió su cuerpo con ropas. Cubrió su cuerpo modificado con mantos hechos a partir de fibras que en su bosque había cubierto de rocío. Su cuerpo modificado con senos y unos sensibles pezones que, por más que lo intentara, nunca comprendería su función -y no la biológica, que es hada no pendeja.

Una sonrisa vertical salivaba sin motivo aparente y, al no poder evitarlo, tuvo que ocultar, junto con ella, la única parte 100% carente de vello en el cuerpo de los animales con los que no conviviría más. Calzones le llamaban a aquella prenda muy en particular. La palabra siempre le sonará a corazones. Y sólo por eso tenía sentido llevarlos puestos.

Cuando finalmente hubo tenido el cuerpo que veía atraía evidentemente a su humano, fue momento de hacerse de sus costumbres, costumbres que le parecían barbáricas pues se basaban, principalmente, en el hedonismo -aunque ella no conociera la palabra- que, invariablemente, terminaban por destruir el cuerpo, ese cuerpo nuevo que aún no acababa de entender y que ya tenía que empezar a destruir.

Mudóse, como era natural, a la ciudad y como es inevitable el caer en los clichés al pretender describir lo que el hada -que, pese a ser una ella, no puedo llamarla 'la hada'- experimentó al estar en este lugar, sólo haré énfasis en que los parques y jardines eran sus lugares favoritos, naturalmente -¿cacharon el juego de palabras?

Cada día que pasaba, el hada era más mujer y, como todo aquél que encuentra fascinación en algo que, simplemente, no puede ser, el hada se fue perdiendo poco a poco en un profundo círculo de humanidad. Mientras más comprendía a los humanos, menos quería volver a ser hada: el libre albedrío, el desafío al ser, la eterna paranoia de que, si no lo son, pueden ser dioses.

Cuando ella cobra consciencia de esto, habrá llegado al punto de no retorno: Ella no tiene que pretender ser un dios. Ella era un ser mágico que hizo reaparecer en su espalda apéndices que si bien ya no podían elevarla en el fino viento, recordaban su naturaleza y concluían la deseada naturaleza del hombre.

Así es como este mágico ser modificó su cuerpo, su hogar y sus costumbres hipnotizada con el mundo de los hombres, seres que anhelan ser dioses. ¿Porqué nunca regresó a su forma original? ¿A jugar con insectos, mecerse en las largas hebras de la hierba, despojarse de esas innaturales ropas? Porque estaba ya muy sumergida en el mundo del humano, en la cabeza del humano. Estaba TAN sumergida que se dio cuenta: yo sí puedo ser un dios.

Extendió sus alas, se dejó solamente la ropa necesaria para cubrir sus partes distintivamente humanas, se prendió un cigarro -que siempre le daba una sensación de poder- y se paró frente a la puerta de entrada del departamento de su humano. Cuando llegara le enseñaría ese pedacito de cielo que se trajo desde su bosque y que ocultaba dentro de su bosque. Entre sus piernas. Su humano, su hombre, ese mismo día, flecharía su corazón.




sábado, marzo 09, 2013

Una Mente Inquieta


Las gripas de verano era de las enfermedades que más detestaba. Todos sabemos que no es la peor de éstas, pero él la detestaba por lo incómodo que era; por lo rápido que se deshidrataba al tener que mantenerse cobijado aún con el rampante sol de medio día; por no poderse bañar para quitarse la asquerosa sensación del humor pegajoso; por tenerse que meter un coctel de pastillas de tres a cuatro veces al día.


Así, con las terribles molestias, se acostó a ver televisión esperando que el té nocturno hiciera efecto y al mismo tiempo que soltó un fuerte estornudo, toda la casa cayó en penumbra al igual que toda la cuadra hecho que supo debido a que el resplandor del arbotante de enfrente había desaparecido.

La luz se había ido y él había a penas dado el primer trago al té que tiró de un manotazo al quererlo alcanzar a tientas. La situación no podía estar más jodida pues, no importando lo enfermo que estaba, no conseguía dormirse por sus propios medios. Mucho menos después de las largas siestas que los antiestanímicos le daban por la tarde.
Dio vueltas en su cama durante varias horas hasta que finalmente el sueño lo terminó derrotando... para bien.

A la mañana siguiente, la muchacha de aseo entró para despertarlo y hacerlo tomar su pastilla aunque, en realidad, sabía que él lo que quería era mantener una cierta cotidianeidad durante su enfermedad y el insoportable verano. Pero por más que la muchacha lo sacudió, éste no despertaba. Curioso, además, era el hecho de que se hubiera dormido con la televisión encendida pues siempre programa el sleep, aún en la etapa más severa de su enfermedad hacía sólo un par de días.

El médico dictaminó que un estornudo le reventó venas esenciales que corren muy cercanas al corazón: una muerte fulminante pero tranquila. ¿Cómo tranquila una muerte así?, se preguntaba todo el mundo. El médico explicó que, con una muerte de ese tipo, el cerebro se desconecta automáticamente precísamente para evitar la agonía; perdió la consciencia en el mismo momento que ocurrió el estallido. "Seguramente ni se dio cuenta de lo que le ocurrió".

martes, enero 22, 2013

Fría y Sonroja


Dhalsim: a pesar de la distancia, distanciamientos y alejamientos
nunca me has perdido...
y nunca me alejaré...
no del todo.


Cuando se habla de la muerte y llego a escuchar algo, la piel se me enfría y
Step inside the corridor
el cerebro empalidece. Sólo una vez la he tenido cerca y se coló sin avisar por la
Feel your soul invade your senses
ranura de la puerta de la entrada. Sigilosa subió las escaleras de mármol, las
Spirits at the gate of winter
cuales, debió de sentir tremendamente cálidas bajo sus entumecidas plantas.
Ready for the seassons countdown.

No distingo la diferencia entre aceptar la muerte y creer que alguien haya

muerto. Hoy murió uno de los seres más queridos de un muy querido ser mio. La
So, here we go
muerte lo encontró en ese lugar donde se supone que es un santuario de la vida y
The gate is open
es -oh, parajoda- donde más se suelencontrar.
All your past remains in silence

Pienso lo que voy a escribir antes de teclearlo, y no puedo creer -la
But your future is unsure
aceptación vendrá más tarde, aunque nunca me dé cuenta- que este hombre de
You plan to go away.
tremendo valor haya fenecido de forma tan sencilla. Era anunciada, claro, pero se
hizo notar hace cinco años cuando el valiente hombre supo escupirle en una de
Never thought that your mind was away
sus huecas cuencas donde hubo alguna vez ojos -o quizá nunca los hubo y así,
Never felt the way you wanted
tremendo tino tiene para no fallar nunca, por más parodias que se le hagan;
Never kept you by my side
piénselo bien, nunca falla- para dárselujo de pitorrearse en el mundo a su antojo.
Now you belong

Tan bien librado no quedó: nunca lo vi volver a mover el brazo derecho ni
You're obviously mine.
caminar sin ese Resortérico cojeo. Tampoco pude mantener una conversación
como las que teníamos hace seis años ni tampoco me hizo saltar el corazón en
Jeannie calm down
cada barbaridad que hacía al volante. Ahora que lo pienso, nunca me volví a subir
Jeannie calm down
a esa destartalada troca Nissan roja. Y ahora que lo pienso mejor -después de 80
Close your desires
golpes se aclaran muchas cosas-, nunca volví a ver esa troca que hizo unaudáz
And burn 'em with fire.
parada conmigo arriba cuando debía de haber estado en un pupitre.

Nunca volvió a conversar como antes, pero hombre tan valiente no podía
Jeannie calm down
mantenerse callado en ningún momento. Nunca volvió a mover el brazo derecho,
Jeannie calm down
pero con la izquierda tenía para poder humillarnos a quienes teníamos la ventaja
And feel me.
de usar ambas. Nunca volvió a caminar sin ese Resortérico cojeo, pero caminaba

más que muchas personas que conozco. Nunca volvió a manejar, pero no lo
Seven strangers on your door
necesitaba; quizá se burlaba de todos y su cojeo no era otra cosa que una parodia
Feeling like you were behind them
de nosotros mismos que nunca sentimos lástima por él -o no nos dejó tenerla.
Listen to one hundred knokcs

Don Ricardo se fue, que ni qué -y a sorpresa mía, me he dado cuenta de la
The measure of the sound of wisdom
aceptación-, pero como Pachito Rex: no del todo. Tan que no, que puedo darmelujo

de escribir sobrel como si hubiera sido uno de aquellos que más lo convivivó.
So, here we go
Quizá el tono en que he tecleado no sea el correcto, pero lo siento, no le siento
The door is open
respeto a la muerte. Siento, más bien, un profundo amor. La amo tanto, que la veo
All your past remains in silence
fría y sonrojada: coqueta. No se mal interpreten mis pisadas: de qué otra forma
Now your future is sure
podría ser si no la amara. Les diré: si no lamara, le temería, y me la pasaría todo
A plan to go away.
el tiempo huyendo della siendo -terriblemente- derrotado para cuando

mencontrara. Entonces, mejor la amo, y labrazo en el cuerpo, pues en él, la tengo
Jeannie calm down
a cada segundo, así como tú, queridísimo lector: compartes esta convivencia con
Jeannie calm down
la muerte -oh, paradoja.
Close your desires

Así sé que cuando el momento llegue en que ella desee tomar esta
And burn 'em with fire.
carcaza móvil de mis visceras que la gente suele llamar cuerpo, no habré de
Always dreaming
temer, pues habré temido tanto en mi vida que ¿de qué sirve que tema cuando ya
Always screamming
no la tengo?
Close your eyes

Martes 19 de febrero de 2002

And feel me.